Publicado el Viernes 30 Mayo 2008
Mi relación con iPhoto es una de amor-odio. Por un lado iPhoto ofrece una interfaz bastante buena (
Cada versión de iPhoto se caracteriza por algunas malas decisiones. La siguiente versión corrige algunas, pero trae alguna nueva particularidad. Es de esas cosas que Apple suele hacer: se esfuerzan tanto en hacer las cosas sencillas e intuitivas que sólo si eres completamente idiota eres capaz de utilizar la aplicación. Algunas de estas obviedades son por ejemplo el cambio de fecha de las fotos en la anterior versión (de lo que ya hablé aquí), el borrado “fantasma” en el que sólo se borraban fotos si las borrabas de la biblioteca (y no de los álbumes)…
La última versión de iPhoto ha traído algo de cordura con la implementación de los eventos, con muchas mejoras en cuanto a la meta-información de las fotos (incluyendo la fecha), pero sigue fallando en algo tan básico como es una debida gestión de la fototeca.
Yo siempre he elegido la opción de no copiar las fotos a la librería a la hora de importarlas, porque me gusta que estén ordenadas según mis criterios y porque creo que así están más accesibles a otras aplicaciones. El problema que tengo ahora es que con cerca de 9000 fotos, iPhoto empieza a temblar cada vez que hago algo.
Hace unas semanas repasé toda mi biblioteca, borrando fotos estúpidas, borrosas, “abstractas” (categoría en la que incluyen fotos veladas, del suelo, del cielo, etc.) y duplicadas. Una vez acabado el herculano órden, vacié la papelera de iPhoto con cierta satisfacción. A los dos minutos me dí cuenta de que las fotos desechadas aún estaban ahí en mi disco duro, ocupando preciosos gigas.
La respuesta obvia es que iPhoto no borra los archivos cuando eliminas fotos de la librería, a no ser que esas fotos estén copiadas a la librería.
La solución por la que he optado es la siguiente: Cuando descargue las fotos de mi cámara, éstas irán en una carpeta que llamaré “Descargadas” o algo similar. El siguiente paso será importar las fotos de ese evento o fecha en iPhoto, eso sí, con la opción de “Copiar fotos a la librería” activada. A partir de ese momento puedo editar y borrar fotos a mi antojo dentro de iPhoto. Al vaciar la papelera esas fotos serán borradas de la librería, pero siempre me queda la copia en mi carpeta.
Además, a la hora de hacer copias de seguridad, basta con copiar la carpeta “Descargadas” a CDs, DVDs o a nuestro disco externo, por eventos, por fechas o lo que sea más conveniente. Una vez copiadas, podemos eliminarlas de nuestro disco duro, arañando un poco de espacio para otras cosas.
De esta forma consigo que iPhoto deje mi colección de fotos en paz y que cuando borro algo en iPhoto, se me haga caso. La librería de iPhoto debería ser mucho más liviana y mi colección estará convenientemente almacenada.
Ahora solo falta que alguien se anime a escribir un script o programa que quite un poco del trabajo.








