Casi un año y medio después del lanzamiento de Leopard, justo cuando estaba a punto de decidirme a comprarlo, me enteré de que se avecinaba una actualización. Así que decidí que esperaría a Snow Leopard para actualizarme. Y así estuve, con Tiger hasta hace algo más de medio mes.

Fue entonces cuando me decidí a hacer las últimas copias de seguridad y a llevar a cabo una instalación limpia del sistema. Empecé a media tarde y por la noche ya tenía funcionando la mayor parte de las aplicaciones como si no hubiera pasado nada.
Para llevar a cabo una instalación limpia y poder recuperar luego las preferencias de las aplicaciones es preciso copiar la carpeta en la que los programas guardan los archivos que necesitan. En Mac OS X esta carpeta es ~/Librería (donde ~ representa el directorio principal del usuario). Concretamente, las preferencias generales se guardan en un archivo XML con extensión plist en ~/Librería/Preferences/ cuyo nombre tiene que ser el inverso del dominio principal del fabricante, seguido del producto: por ejemplo com.apple.mail.plist. Los archivos de uso de los programas (bases de datos, archivos auxiliares…) deben alojarse en una carpeta en ~/Librería/Application Support/. Sabiendo esto, es muy sencillo copiar programas desde la copia de seguridad de nuevo al disco duro y restaurar su configuración.
Lo que sigue es una breve reseña de un recién llegado al mundo Leopard, contando lo que más me ha gustado y lo que menos. También incluyo algunos comentarios que me hizo Reven al respecto.
Lo que más me ha gustado
En general estoy satisfecho con el cambio. Mi MacBook Pro del 2006 (criatura) arranca ahora casi tan rápido como al principio de sus días. Llevaba tiempo considerando comprar otro ordenador, pero ya no se me hace tan necesario, así que he decidido que voy a esperar.
- El rendimiento de las aplicaciones ha mejorado de forma muy significativa. Ya no tardo tanto en cargar iPhoto o iTunes, y la rapidez del Spotlight también ha mejorado bastante. Sólo por esto ya doy el cambio por bien empleado.
- Respecto al Finder, el tema de las pilas, los espacios y esas cosas que ya venían de Leopard están muy interesantes y me han parecido verdaderamente útiles.
- La nueva Vista Previa. La versión incluida en Tiger era realmente engorrosa, creo que es el programa que más he odiado y que más he tenido que soportar en la vida. Afortunadamente mis súplicas han sido escuchadas: la nueva versión está realmente bien… y además, estoy descubriendo lo útil que resulta el Quick Look.
- El diálogo de apagar el equipo aparece en primer plano. Puede parecer una tontería, pero me resultaba bastante irritante tener que seleccionar la ventana con el ratón cuando quería apagar o dejar en reposo el ordenador. Por fin puedo apagar el ordenador con el teclado. También hay otras pequeñas mejoras que se agradecen: el icono animado durante la búsqueda de redes inalámbricas,
- Las aplicaciones que se entregan con el sistema están en general muy muy bien. Mail 4.0 ha mejorado su rendimiento y tiene herramientas que echaba en falta, como las anotaciones y poder crear tareas a partir de correos electrónicos. iCal también ha mejorado bastante, siempre con respecto a Tiger, aunque siguen faltando características como una compartición de calendarios merecedora de tal nombre. QuickTime X también me ha gustado bastante, creo que salda una deuda pendiente que Apple tenía con sus pacientes usuarios.
Lo que menos me ha gustado
- Es increíble que el cortafuegos venga desactivado por defecto ¿en qué piensa esta gente?
- En general, no me gustan los cambios en el Exposé: el borde azul que destaca la ventana seleccionada es horrible, sin paliativos. Tampoco me gusta que se incluyan en el Exposé las ventanas minimizadas, ni que estén todas al mismo tamaño. Y lo que más me incordia de todo es no poder desactivar todas estas características que nadie ha pedido. A Reven también le pone bastante de los nervios…
- Parece que en los portátiles hay problemas con el calor: la temperatura es bastante más alta que con Tiger y con Leopard y los ventiladores funcionan a más velocidad la mayor parte del tiempo. Yo lo he notado bastante. Se cree que puede haber problemas con la gestión de las baterías, aunque también podría estar relacionado con un mayor uso de los recursos del sistema.
- Aunque en general, la consistencia de la interfaz ha mejorado, creo que cada vez hay más estilos distintos de menú (estoy pensando concretamente en el Dock). Pero no sé, igual es una impresión mía.
- La macarrada que han hecho con el tema del Apple Remote no tiene nombre, aunque de momento parece que no está claro si es un bug o una feature. Quiero pensar que no se trata de lo segundo, porque no me parecería muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que el Apple Remote se vende por separado al precio de 19 €. Afortunadamente ya tiene solución extraoficial: Candelair.
Y ahora voy a escribir lo típico de ¿lo habéis probado ya? ¿qué os ha parecido?